Caminando a Compostela

Caminando a Compostela

Uno de lo caminos religiosos y culturales más importantes en el mundo de tradición cristiana, junto a Roma y Jerusalén, es Santiago de Compostela. Desde hace 1200 años, miles de personas recorren los diferentes caminos que llegan, según la tradición, a la tumba del Apóstol Santiago, situada en esa ciudad gallega del norte de España.

Antón Pombo, en el CCEE Reyes Católicos
Antón Pombo, en el CCEE Reyes Católicos

Está mañana Antón Pombo Rodríguez, periodista e historiador gallego, ha aproximado el Camino de Santiago a la Comunidad Educativa del CCEE Reyes Católicos. Nacido en A Coruña y residente en una de las villas marineras con más encanto de Galicia, Corcubión, está en Colombia invitado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, agrupación que está en proceso de legalización en Colombia, con el trabajo entusiasta de María Victoria Villa.

Antón Pombo descubrió el Camino con 20 años y, desde ese momento, forma parte de su vida personal y profesional, siendo autor de varias obras sobre la Ruta Jacobea. En sus palabras, el Camino de Santiago es un espacio de libertad con más de 1200 años de antigüedad  con éxito demostrado, pocas cosas hay en la historia de la humanidad que hayan durado tanto.

En palabras del periodista gallego, el Camino se ha llenado de peregrinos en los últimos años. Cuando hizo la ruta por primera vez, en 1984,- dijo- “éramos cuatro gatos”. En 2012, unas 200.000 peregrinas y peregrinos han llegado a Compostela. El camino Francés y a pie, siguen siendo la ruta y la forma de hacerlo con más éxito: el 83% son caminantes.

Cada una de las personas camina con una motivación diferente; los jóvenes, muchos de América Latina,  mayoritariamente caminan a Santiago en busca del encuentro con los demás, usando la diversidad de albergues de peregrinos que se mostraron en el Conversatorio.

Al finalizar la conferencia se preguntó que a quien de los asistentes le gustaría hacer el Camino. Más de 20 personas están dispuestas a buscar, entre los árboles o los muros de los caminos, la flecha amarilla que los llevará a Compostela.