Don Jaime Prieto Prieto y Doña Ana María Araujo.
Don Jaime Prieto Prieto y Doña Ana María Araujo

Invitado por la Doctora Ana María Araujo, de la Universidad de La Sabana y en el marco del Congreso Internacional en homenaje a los 100 años del nacimiento del gran filósofo español D. Julián Marías, D. Jaime Prieto Prieto, profesor del Departamento de Geografía e Historia del CCEE. Reyes Católicos, disertó una conferencia acerca de las etapas políticas vividas por Julián Marías y su posición ética ante las mismas.

A continuación realizamos una síntesis de la misma:

Julián Marías ante la II República y Guerra civil: el profesor Jaime Prieto expresó que durante la etapa de la II República Julián se formó en la Facultad de Filosofía, siendo su maestro José Ortega y Gasset, intelectual comprometido en el advenimiento de la República pero prontamente desilusionado de su trayectoria.

Julián Marías durante la Guerra civil, se incorporó al ejército republicano como traductor, siendo gran colaborador de Julián Besteiro, al que apoyó en el golpe de Estado realizado en marzo de 1939 contra el doctor Negrín por aquellos republicanos tendentes a llegar a un acuerdo final con el general Franco.

Para Julián la incomprensión y la intolerancia fueron los rasgos dominantes de la sociedad española durante la etapa republicana. Intolerancia y comprensión que Julián señala en acciones tales como:

  • La quema de conventos y la pasividad del gobierno
  • La no aceptación progresiva del adversario.
  • Una República renuente a la crítica de los intelectuales y su alejamiento de las instancias de decisión.
  • Golpes de estado y el error de la revolución de 1934.

Pero que nos llevó según Julián, finalmente a la guerra civil, una exageración como el comentó cuando se enteró del inicio del conflicto. Según él fueron las causas:

  • La gestación progresiva de una división de los españoles en dos bandos.
  • La identificación del otro como mal.
  • No tener en cuenta jamás al otro.
  • Conciencia de la necesidad de eliminarlo política o físicamente

El balance final para Julián, extraordinariamente crítico con ambos bandos lo enunció muchos años después en una frase rotunda: Los justamente vencidos, los injustamente vencedores.

Julián Marías y el franquismo: El régimen del general Franco se edifica sobre una España diezmada por tres años de intensa y sangrienta guerra civil, y cuyas consecuencias demográficas, económicas y morales perdurarían largo tiempo. Se improvisan cárceles en plazas de toros y campos de futbol. La miseria moral en forma de delaciones y venganzas se hacen patentes en la sociedad española. Diversos intelectuales como Miguel Hernández y Julián Besteiro morirán en la cárcel. Julián Marías no estará al margen de este clima moral miserable siendo delatado por amigos cercanos que pusieron en riesgo su vida. Pasó varios meses en la cárcel de la que pudo salir merced al apoyo mostrado entre otros por Camilo José Cela y la familia de Ortega y Gasset.

A pesar de su hondo fervor por la docencia fue vetada su presencia en la universidad siendo rechazada su tesis doctoral .Pudo sobrevivir gracias a traducciones de libros, clases en academias y conferencia

¿Cuál es la valoración de Julián Marías del franquismo?

Ante todo Julián la designa como una etapa de vitalidad sumergida, de silencio, época de silencio para los que no gozan del poder, época de represión, depuraciones, exilio.

Julián Marías caracteriza al régimen franquista con falta de legitimidad y con un poder personal sin proyecto o como único proyecto su duración. Un régimen que rechazaba el vitalismo orteguiano y colocaba trabas al ascenso a la función pública y generaba en amplias capas de españoles su despolitización as en el exterior.

Julián Marías y la democracia: El asesinato del almirante Carrero Blanco supuso un periodo de confusión en el seno del franquismo. Su sucesor en la presidencia Arias Navarro no llegó a impulsar el necesario cambio que la sociedad española demandaba. La muerte del general Franco permitió teóricamente, que Arias pudiera dar un golpe de timón hacia una sociedad política más representativa, pero ese proyecto no estaba en la mente del antiguo alcalde de Madrid y además era incapaz de hacerlo y por eso D. Juan Carlos de Borbón tuvo, en una hábil maniobra, nombrar como presidente del gobierno al insigne e inolvidable presidente Adolfo Suárez.

La “Ley para la reforma política”, que anunciaba un Congreso elegido plenamente por los españoles y un senado parcialmente, presentada en las Cortes franquistas y finalmente votada favorablemente por los procuradores, supuso la voladura del régimen que había gobernado durante treinta y seis años España.

Adolfo Suárez fiel a sus compromisos adquiridos previamente con la sociedad española convocó a los españoles a unas elecciones representativas para el 15 de Junio de 1977.

Una parte del senado (40) sería elegido directamente por el rey y entre ellos estaría, como reconocimiento a su gran labor humanista nuestro querido Julián.

¿Cómo valora Julián este periodo?

Lógicamente de forma muy positiva. Julián es protagonista del proceso constituyente y en numerosos artículos siempre ha valorado el papel de la corona y de Adolfo Suárez, como ejes de transformación de las estructuras políticas españolas.

Realza en sus escritos en papel protagonista de Adolfo Suárez y del periodo previo de liberalización que supuso su primer gobierno, que posibilitó la generación de una opinión pública libre.

Por otra parte subrayó en sus escritos la conjunción de legitimidades que absorbe la corona española. Legitimidad en principio heredada de Franco pero insuficiente ante la opinión pública española. D, Juan Carlos según Julián asumió la legitimidad legal al ser refrendado por el pueblo español y la histórica o dinástica al renunciar a la misma su padre D. Juan de Borbón.