El Museo de los Sentidos
Aprender no es solo memorizar: es percibir. Esta actividad propuso estaciones sensoriales para entrenar vocabulario, atención, curiosidad y respeto por el entorno.
Estructura de la experiencia
La actividad se diseñó como un recorrido. Cada estación ofrecía un estímulo y una pregunta. La meta no era “acertar”, sino aprender a describir con precisión y a escuchar al otro. Cuando un niño dice “huele rico”, está empezando; cuando puede decir “huele a cítrico, es fresco, me recuerda a…”, ya aprendió una herramienta.
Estaciones sugeridas
Frascos con aromas (vainilla, canela, cáscara de naranja). Pregunta: “¿a qué te recuerda?”
Texturas (hojas, tela, piedra lisa). Pregunta: “¿suave o áspero?, ¿frío o tibio?”
Sonidos (maracas, papel, agua). Pregunta: “¿fuerte o suave?, ¿rápido o lento?”
Preguntas guía (docentes)
- ¿Qué palabra nueva aprendiste hoy?
- ¿Qué fue fácil y qué fue difícil describir?
- ¿Qué sentiste cuando escuchaste a tus compañeros?
Cierre recomendado
Un círculo de conversación breve: cada niño elige un sentido y dice una frase completa. Así se entrena lenguaje y confianza.
(Actualizado el 20 de Dic, 2025): Este artículo ha sido recuperado de nuestro archivo histórico para preservar la memoria de las actividades culturales del Colegio Reyes Católicos.