Reflexiones del rector del curso 2015-2016

Hasta diciembre de 2016 seguiremos celebrando los 35 años de historia del Centro Cultural y Educativo Español Reyes Católicos de Bogotá, el último centro de titularidad del Estado español creado y el único existente en América. El curso que acaba de terminar ha servido para hacer un ejercicio de memoria y de agradecimiento a tantas personas que, desde septiembre de 1980, han construido lo que hoy es nuestro centro. Han sido muchas las actividades de celebración en un año, además, de conmemoración de los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes. En la historia de nuestra institución existe una figura permanente y característica en las tres décadas y media de andadura, nuestro jardinero Gratiniano, que nos ha dejado este curso. Se fue sólo unos días después de dejar su trabajo, pero se preocupó por el cuidado de sus flores hasta la última tarde de su vida. Gratiniano nos deja su legado: el jardín que lleva su nombre, y también sus enseñanzas de respeto y cuidado por la naturaleza. Su sombrero, delante de las banderas, será el testimonio de que el jardín es parte de la esencia del Reyes desde su inicio. Siempre gracias, muchas gracias, Gratiniano.

El curso que acaba de terminar a nivel escolar lo podemos resumir con una palabra: evaluación. A las pruebas colombianas (SABER 3, 5, 9 y 11) se han unidos las primeras pruebas españolas de 3º y 6º de Primaria, y la Prueba PISA que, por vez primera, nuestro ministerio ha decidido aplicar en el centro. Y a ellas, se ha unido la última Prueba de Acceso a la Universidad, la conocida selectividad, que desaparece para abrirse a un nuevo examen. Y el profesorado también, con una evaluación de procesos educativos realizada por la inspección educativa española que, este curso, se unió a la habitual de docentes. Afortunadamente y, gracias al esfuerzo docente, de las familias, del personal de administración y servicios y, fundamentalmente del alumnado, hemos salido, como muchas veces, bien parados.

El centro cultural, un año más, ha incrementado su presencia en la ciudad y en el país. A finales de curso hemos despedido a nuestro consejero cultural de la Embajada de España, don Bernabé Aguilar. Y digo nuestro, porque desde el primer momento lo hemos sentido así y, esperamos, él haya sentido esta casa como suya. Durante su gestión, y coordinado con nuestro equipo cultural, el centro ha pasado a otra fase, con programación estable, con una agenda cultural que supera las semanas lectivas y estando dentro de circuitos culturales colombianos e internacionales del máximo nivel.   En el curso 2015-16, la comunidad autónoma de Extremadura y las comunidades afrocolombianas también ha sido protagonistas de excepción en la difusión cultural.

Los diferentes proyectos de responsabilidad social del Reyes Católicos han tenido frutos a lo largo de este curso. La carrera solidaria de noviembre ha servido para que Cruz Roja pueda atender una consecuencia fatal del conflicto, las minas antipersona. Nuestra nueva relación de este curso con el centro de convenio Colegio Ecuatoriano Español América Latina de Quito (Ecuador) nos ha animado a apoyar a la población ecuatoriana que se recupera del terremoto reciente. Nuestra comunidad ha respondido bien. El Proyecto Frontera, que este año recibió financiación por valor de 40 millones de pesos por parte de la Organización de Estados Iberoamericanos, ha crecido al unirse al CCEE Reyes Católicos, Instituto Pedagógico Nacional y Colegios Distrital de Usaquén, los colegios Agustín Fernández y Nuevo Horizonte. La apertura de una puerta interna que, en determinados momentos, nos permita trabajar juntos a los tres centros vecinos, ha sido un acto simbólico con un amplio impacto en la capital colombiana. Por otra parte, cientos de niños y niñas del Chocó ya utilizan libros de texto del proyecto del Ministerio de Educación Nacional “Aulas sin Fronteras”; y nos alegra mucho, que 8 autores del libro de matemáticas sean docentes voluntarios de nuestra institución.

Además, la red de mediación escolar Xesús R. Jares ha seguido contribuyendo de manera práctica, y desde la Educación, al proceso de Paz. A lo largo del curso se ha unido a la red la Fundación Santillana y se han realizado actividades de difusión en el Codito (Bogotá), Cartagena de Indias, Barranquilla, Cartagena, Chía y, fuera del territorio, en San José de Costa Rica. Por último, los primeros microcréditos dados por el proyecto de cooperación con la comunidad Wayúu de la Guajira han sido devueltos, dando paso a nuevas concesiones, a nuevas mujeres.  Todas las acciones de cooperación citadas, junto a actividades educativas como Hispamun,  o cursos de formación del profesorado que ofrecemos gratuitamente (Historia, Robótica, Geografía), buscan una sociedad más justa y formada y, de esta manera, más pacífica.

Quiero agradecer el empeño por conseguir todo lo dicho: al profesorado, con un  recuerdo especial a los que han dejado el Centro este curso, al alumnado y antiguo alumnado, a las familias, a la Asociación de Padres y Madres, al personal de administración y servicios, a las empresas colaboradoras y sus trabajadores, a UNCOLI, a las Embajadas de España en Colombia y Brasil, a la Dirección Local de Educación de Usaquén, a los Ministerios de Educación de Colombia y España y a todas las personas que se sientan orgullosas de ser miembros de la comunidad educativa y cultural Reyes Católicos.

A partir del 1 de septiembre de 2016, continuamos.

Luis Fernández López. Rector del CCEE Reyes Católicos

(Este texto forma parte del Anuario del curso).