Luces, Cámara, Acción
El cine enseña a mirar: a escuchar, a planear, a trabajar en equipo y a sostener una idea hasta el final. Este proyecto fue diseñado como una experiencia completa: guion, producción, rodaje y edición, con criterios pedagógicos y una ética de trabajo clara.
Metodología: del guion a la pantalla
La premisa del proyecto fue enseñar proceso, no solo resultado. Cada equipo aprendió a pensar en secuencias y a justificar decisiones: por qué ese encuadre, por qué esa luz, por qué ese silencio. En educación, lo más valioso no es el “me quedó bonito”, sino el “sé explicar lo que hice”.
Idea → sinopsis → escaleta → guion. Aprender a recortar sin perder sentido.
Roles, tiempos, permisos, plan de rodaje. El orden como forma de respeto.
Ritmo, continuidad, música, color. Aprender que “menos” puede ser más.
Aprendizajes que trascienden el aula
Lo audiovisual no es solo técnica. Es ética: aprender a contar sin distorsionar, a entrevistar sin invadir, a representar sin caricaturizar. El proyecto integró conversaciones sobre consentimiento, cuidado de la imagen, y el respeto por la historia del otro.
- Planificación: un rodaje sin plan es ruido.
- Lenguaje: saber nombrar lo que se ve.
- Trabajo en equipo: roles claros, respeto mutuo.
Guía de lectura (para docentes y familias)
Para quienes llegan desde referencias externas, dejamos una guía que resume el enfoque pedagógico:
Tres preguntas para ver un cortometraje escolar
- ¿Qué quiso contar el equipo y por qué lo eligió?
- ¿Qué decisión visual (plano/sonido/ritmo) ayuda más a esa idea?
- ¿Qué aprendieron del proceso (no solo del resultado)?
(Actualizado el 17 de Ene, 2026): Este artículo ha sido recuperado de nuestro archivo histórico para preservar la memoria de las actividades culturales del Colegio Reyes Católicos.