Clase magistral del director de cine Juan Manuel Betancourt
El cine, en la escuela, se aprende con método. Esta clase magistral se centró en proceso: cómo una idea se convierte en guion, cómo un guion se convierte en plan de rodaje, y cómo el montaje define el sentido final.
Del guion al plan de rodaje
La clase se organizó como una ruta: primero la historia (qué quiero decir), luego la escena (cómo se ve), y finalmente la logística (cómo se ejecuta). Para estudiantes, este orden es liberador: reduce ansiedad, evita improvisación y convierte la creatividad en un proceso sostenible.
También se trabajó el “lenguaje” del equipo: roles, tiempos, comunicación y cuidado. En cine escolar, la ética es parte del aprendizaje: representar sin caricaturizar, registrar sin invadir, y trabajar con respeto.
Checklist de una clase útil
Un orden para pensar: idea → guion → rodaje → edición.
Preguntas y plantillas simples: storyboard, plan de rodaje, lista de planos.
Aprender a justificar decisiones: por qué ese plano, por qué ese sonido, por qué ese ritmo.
Para el archivo institucional
En una institución educativa, una clase magistral es valiosa cuando deja lenguaje común: los estudiantes pueden nombrar lo que hacen, los docentes pueden acompañar procesos con herramientas, y la comunidad entiende que el aprendizaje es también cultura.
(Actualizado el 20 de Dic, 2025): Este artículo ha sido recuperado de nuestro archivo histórico para preservar la memoria de las actividades culturales del Colegio Reyes Católicos.